FLOR DE CAÑA:
UNA EMPRESA VERDE POR EXCELENCIA
***A través de la ejecución de diversos proyectos de eficiencia productiva, reciclado y reforestación, que han demandado significativas inversiones, Ron Flor de Caña se ha convertido en una de las empresas verdes líderes en la protección y preservación del medio ambiente en Nicaragua.
Para Ron Flor de Caña, el ron más premiado del mundo, el tema de la protección medioambiental es una preocupación que forma parte de su Programa de Responsabilidad Social Corporativa.
A través de la permanente innovación, rediseño de sus sistemas productivos y la modernización de su planta, Compañía Licorera de Nicaragua, fabricante de Ron Flor de Caña, ha logrado erigirse como una de las destilerías más eficientes y eco amigables a nivel mundial, implantando un sistema cerrado de producción que elimina los residuos y emisiones al entorno.
Esta labor ambiental la ha llevado más allá de los marcos regulatorios y legales, adoptando rigurosos estándares internacionales, que en la actualidad se encuentran avalados por prestigiosas certificaciones, como ISO 9001, ISO 14001, HACCP y Kosher.
Como muestra de su estrategia para proteger el medio ambiente, los subproductos del proceso de fabricación de Ron Flor de Caña son reutilizados en otras industrias. El bagazo de caña, por ejemplo, es la materia prima en la generación de 45 megavatios de energía eléctrica, que se utilizan para cubrir las necesidades del Ingenio San Antonio y de la destilería, entregando el excedente a la red nacional. De esta manera se sustituye un ocho por ciento de la generación termoeléctrica del país, que se realiza con búnker, el cual, es altamente contaminante.
Por otra parte, los residuos finales son reciclados en un moderno biodigestor que la empresa construyó con una inversión superior a los 5 millones de dólares. Aquí, estos desechos se convierten en biogás, que se emplea en las calderas y evita el consumo de derivados del petróleo. Por otro lado, la denominada “vinaza” que constituye el principal residuo líquido de la fabricación de alcohol, se emplea como fertilizante en los sembrados de caña del ingenio. También, el dióxido de carbono es capturado y empleado en la industria de bebidas gaseosas y similares.
La utilización del biodigestor permite que anualmente más de 120 mil toneladas de dióxido de carbono no sean arrojados a la atmósfera; esto es equivalente a que 2,500 vehículos salgan de circulación, beneficiando grandemente la salud de la comunidad y el medio ambiente.
En las labores de cañicultura, el control de plagas se hace mediante métodos biológicos y mecánicos que no degradan el ambiente y son totalmente inocuos para la flora, la fauna y los seres humanos. El agua empleada en toda la labor de destilería es reutilizada en un 98 por ciento en otras áreas industriales o de campo, por lo cual, los desechos líquidos no son significativos.
Unido a estos esfuerzos existe un completo programa de reciclaje que incluye actualmente los principales grupos: vidrio, plástico, aluminio, cartón y papel.
“En Ron Flor de Caña siempre nos hemos preocupado por darle un manejo adecuado a los desechos generados por la fabricación del ron. Por ello, reciclamos vidrio, aluminio, papel y plástico, que en su mayoría, regalamos a asociaciones sin fines de lucro para la elaboración de manualidades que emplean para cubrir parte de sus costos”, enfatizó Ivette Reyes, coordinadora ambiental de Ron Flor de Caña.
Asimismo, esta empresa verde se ha dado a la tarea de cultivar más de 4 mil manzanas de eucalipto que proporcionan millones de partículas de oxigeno al medio ambiente.
No cabe duda que la visión medioambiental de Ron Flor de Caña es absolutamente clara: “Para ser una empresa exitosa es un imperativo ser una empresa ecoeficiente, que preserve el entorno y use los recursos racionalmente”.
Gracias al Programa de Reciclaje Flor de Caña anualmente se logra captar:
- 156 toneladas de cartón
- 1.5 toneladas de papel
- 150 toneladas de vidrio
- 12 toneladas de aluminio
- 34.5 toneladas de plástico
- 200 toneladas de chatarra
Por otra parte, las aguas que resultan del proceso de fabricación del ron son clasificadas en cuatro formas, de manera que no se presten a ningún tipo de contaminación. Cabe destacar, que nunca se han reportado derrames accidentales en esta compañía. |